Un manojo de espárragos trigueros listos para ser cocinados

Paseando con los espárragos trigueros

Sensación amarga colmada de esperanza ¡Bienvenidos señoritos trigueros! Así da comienzo nuestro contacto mensual con nuestra colaboradora y amiga Raquel Contador. Una nueva historia centrada esta vez en esos personajes peculiares y esbeltos como son los espárragos trigueros. Les damos paso.

A tan sólo unos días para despedir el invierno, la primavera viene anunciándose con fuerza, mostrándonos sus días soleados y alegres en sintonía con los paisajes cada vez más coloridos. El campo empieza a despertarse para darnos sus frutos más jugosos y emotivos, siendo los llamados amargueros o rabiacanes los primeros en abrir camino. Discretos, firmes y con una gracia liviana se presentan nuestros protagonistas del mes: los Espárragos Trigueros. Estarán a nuestro alrededor hasta mediados del mes de abril y, sin duda, son una alternativa saludable y atractiva en la cocina de temporada. Veamos qué se cuentan nuestros amigos silvestres.

Maceta de espárragos trigueros al sol
Espárragos trigueros listos para consumir en primavera

 

Primero, tienes que saber que no son cultivados, por lo que están totalmente integrados en su ámbito natural; si nunca has ido a por ellos, necesitarás un poco de práctica para volver a casa con una buena bota de espárragos, jeje… También, ten en cuenta que, probablemente, te acompañarán las agujetas un par de días; caminar al campo libre es un ejercicio bastante completito. Así que, a primera vista, los trigueros nos plantean una cita entretenida y factible, en soledad o compañía.

Un halago ante paladares educados y respetuosos

Sí, así es, los espárragos no enganchan a quienes tienes gustos perezosos, homogeneizados y siguen en una dieta infantil. Sus características sensoriales e innatas les hacen especiales y artífices de una divertida experiencia culinaria; su color verde te llena de frescura, esperanza y dulzura -alegría para la vista-, su textura tersa te seduce y su sabor es crucial para su aceptación, o te hacen caen en gracia o los tachas de antipáticos y se acabó.

Son amargos, que  no amargados, son así, y si quieres espárragos tendrás que aceptarlos tal y como son; si no, mejor no comerlos. Precisamente, serán trigueros si amargan, es esto lo que les hace distintos, seguros e independientes. ¿Por qué entonces buscamos la manera de quitarles su personalidad? Más de una vez, he oído y leído eso de “primero, has de cocerlos para restar el amargor”. Eres libre de hacer lo que quieras, pero así, no das juego e inteligencia a tu paladar, lo mantienes estandarizado a sabores conocidos y agradables, porque simplemente estás más cómodo sobre gustos afines. Es cierto, que el sabor amargo va calando en la adolescencia y se arraiga en la madurez, buen ejemplo de ello es el rechazo inicial que se siente la primera vez que te enfrentas a una cerveza.

Desde mi experiencia, creo que el sabor amargo es sexy y cautivador; si le das la oportunidad, te irá atrapando de poquito a poquito y lo echarás de menos si no lo tienes contigo. No quiero olvidarme de las propiedades nutritivas de estos amargueros: ricos en fibra –laxantes naturales-, de bajo contenido calórico y con gran acción antioxidante.

Espárragos verdes frescos y tersos
Espárragos trigueros con cierto sabor amargo

 

Vamos llegando al final, así que, cómo no, te dejaré unas sugerencias para su disfrute. La receta tradicional es el revuelto de espárragos, pero también son perfectos a la plancha o al vapor, acompañando a carnes y pescados. Te aconsejo hacer un arroz con trigueros y gambas ¡Está buenísimo y es muy sencillito! En cuanto a la bebida, una de las mejores opciones es la cerveza, mejor suave y con cuerpo, para que la combinación sea equilibrada. Piensa en un pincho de tortilla de espárragos al son de una cerveza bien fresquita ¡No estaría mal! ¿No? Se abre un abanico inmenso de posibilidades en nuestra cocina, solo tenemos que encontrar las mejores recetas con espárragos trigueros para consumir en casa.

Concluyo con una reflexión cocinada con este post. Personalmente, me gustan las cosas diferentes y, normalmente, solemos ser reacios en un principio ante lo desconocido, pero es ahí donde radica su belleza, su peculiaridad y es genial estar expuestos ante tanta diversidad y tener la libertad para conocerla. Así que, let´s go! Ábrete a la magia de los sentidos y saborea la vida, sus ingredientes son infinitos.

¡Nos vemos el mes que viene!

Raquel Contador

Con emoción y curiosidad, disfruto desde pequeña los placeres del Buen Comer, exquisitos en compañía. Ahora, en Recetags y con ilusión, quiero compartir con vosotros mis gastro-sensaciones a través de estos sugerentes bocados llenos de vida. ¡Bienvenidos a mi ciber mesa!

4 pensamientos sobre “Paseando con los espárragos trigueros”

  1. Ricos espárragos ¡!.
    Mi abuela les conservaba dejándoles secar al sol y luego les envolvía en papel de seda,cuando quería usarles hidrataba los necesarios y riquísimos en tortilla,guisados o en sopa.
    También se conservan genial partiendoles en trocitos y dejándoles hacerse lentamente en aceite de oliva ( confitar ? ).Buen provecho!.

    1. Perdonad,se me olvidaba.Se guardan en tarros herméticos con su aceite y se van usando una vez bien escurridos.Duran mucho tiempo.

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