Mandarinas, pequeños bocados emocionales

Mandarinas, “divinas golosinas”

Pasamos el ecuador del mes de enero acudiendo a nuestra cita mensual con Raquel Contador. En esta ocasión nos hará bucear entre nuestros recuerdos hasta encontrar nuestro primer contacto con las mandarinas, jugosa fruta de temporada. ¡Comenzamos!

Pequeñitas, redonditas, enérgicas, deliciosas, aromáticas y muy sanas, son las alegrías que nos brinda el Señor Mandarino; siendo las clementinas las más vistosas y conocidas. Como ya me conoces, sabes que suelo recurrir al baúl de los recuerdos, para presentar al protagonista del mes en estos Bocados de Emoción. Así que, tras darle al play y viajar en el tiempo, me traslado al frutero, a los bolsillos del pantalón -cargados de mandarinas- de una pequeñaja saliendo a jugar a la calle tras una jornada en el cole. Es decir, me he topado con una tarde de juego donde el bocata o los dulces caen rendidos ante las mandarinas. Esto solía ocurrir a menudo  entre noviembre y marzo, que es cuando están en temporada.

El "señor mandarino" con sus ricas mandarinas
El “señor mandarino” con sus ricas mandarinas

 

Así que, estamos ante unas grandes conquistadoras donde “lo pequeñito” es, sin duda, su gran atractivo. Piénsalo ¡Siempre hay hueco para una mandarina! Son un acierto tras las comidas o antes “digestivas y refrescantes” y sacian el apetito entre horas; al ser tan pequeñitas, resultan irresistibles y no es fácil negarlas.

Otro de sus fuertes es el color y “ser naranja” tiene unas connotaciones que también siente nuestro paladar. Como sabrás, el sabor y el color de los alimentos están interrelacionados, más de lo que puede parecer a simple vista. Te animo a que conectes las emociones y sensaciones que nos provocan las mandarinas y las compares con las que te provoca el color naranja.

Ricas mandarinas recién cogidas del árbol, pequeños y fabulosos bocados emocionales
Ricas mandarinas recién cogidas del árbol

 

Tachín tachán… ¿qué descubriste? Personalmente, me quedo con un atributo y es que “lo naranja” no pasa desapercibido ante ninguno de los sentidos; es un color atractivo, alegre y enérgico que llama la atención: si lo llevas, se nota y si lo comes te delata. Nada más tienes que comerte una mandarina para comprobarlo, deja huella y su aroma es inconfundible. Cuántas veces hemos dicho en la oficina “cómo huele a mandarina” y es que su practicidad –fácil consumo- hace que sean unas perfectas compañeras de viaje. Siempre viene bien tenerlas cerca, pues no te olvides de que el positivismo que irradia su color, lo transmiten también sus nutrientes, ya que son un buen chute energético e instantáneo.

Ceviche de dorada y gambas con mandarinas del blog Atrapada en mi cocina
Ceviche de dorada y gambas con mandarinas del blog Atrapada en mi cocina

 

Ay ay ay… cuántas virtudes tienen estas señoritas, pero ojo, también hay que saber que NO van con todo, son muy coquetas y exclusivas a la hora de elegir galán. Si no sabes combinarlas, te aconsejo que las tomes solas –aquí el dicho “mejor sola que mal acompañada” viene al dedillo-. Su sabor agridulce les caracteriza e inician un buen baile dando compás a las salsas –en la cocina oriental están muy presentes- y también armonizan bien en los postres y cócteles. Pero, cuidado con la cantidad utilizada, si no es el ingrediente principal; al tener gran poder aromático, si no encaja, puede hacer que la elaboración sea un completo desastre. Compruébalo tú mismo, en recetags.com hay muchas combinaciones y muchas recetas con mandarinas.

Elaboraciones dulces a base de mandarinas
Elaboraciones dulces a base de mandarinas

Estás llegando al final de estos suspiros con tintes de mandarina y, sin más, decirte que, primero, viajes y encuentres tu primer contacto con las mandarinas; segundo, no te olvides de tenerlas cerca –energía, positivismo, alegría- y tercero, ¡No comas golosinas come mandarinas! jejeje…

Espero que te haya gustado y, como sugerencia, te animo a que te tomes unos gajos de mandarina intercalados con chocolate negro. Un juego perfecto de color y sabor, que se convierten en una saludable y deliciosa merienda, ideal para los niños y los no tan niños.

Raquel Contador

Con emoción y curiosidad, disfruto desde pequeña los placeres del Buen Comer, exquisitos en compañía. Ahora, en Recetags y con ilusión, quiero compartir con vosotros mis gastro-sensaciones a través de estos sugerentes bocados llenos de vida. ¡Bienvenidos a mi ciber mesa!

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